"La fallida República Islámica de Irán no está pagando a amplios sectores de sus fuerzas militares y, al mismo tiempo, está matando a manifestantes, incluso cuando no están protestando, a niveles nunca vistos. Es una crisis humanitaria de proporciones épicas y debe detenerse ahora", escribió en su red Truth Social.
Las denuncias de Trump coinciden con un aumento en la presión para forzar a Irán a aceptar un acuerdo de paz que ponga fin a la guerra iniciada por EE.UU. e Israel hace casi seis meses.
La víspera, el secretario del Tesoro, Scott Bessent, presentó la operación 'Paria económico' contra el país persa, que busca sancionar a todo aquel que comercie con la república islámica, una semana después de que caducara un alto el fuego y el plazo de 60 días acordado por ambos países para poner negociar el fin de la guerra.
El programa busca reducir aún más las ventas de crudo iraní y apunta a cinco "vías vitales" que Teherán emplea para generar ingresos: activos digitales, tecnología, oro, aviación y transporte marítimo.
Estas nuevas acciones, que aún no tienen fecha de aplicación, se unen a un bloqueo naval estadounidense sobre puertos y costas de Irán, que desde el inicio del conflicto interrumpió como represalia el paso por el estratégico estrecho de Ormuz, lo que ha afectado el suministro de crudo mundial y disparado el precio de los hidrocarburos.
El mismo lunes, el secretario de Guerra estadounidense, Pete Hegseth, afirmó que el Pentágono no ha descartado el uso de "ataques cinéticos" contra objetivos iraníes.
"Si Irán es tan imprudente como para extralimitarse o provocar al Ejército estadounidense haremos lo que sea necesario", aseguró.
Por su parte, Teherán ha respondido que no permitirá que Washington dicte los términos del fin de la guerra y ha reiterado sus advertencias a otros países para que no participen en la nueva campaña económica estadounidense en su contra.
