En una encuesta publicada este martes por la patronal Medef realizada por el instituto demoscópico OpinionWay a 65.872 empresarios, sólo un 17 % de ellos es optimista sobre lo que esperan del próximo ocupante del Elíseo, que se conocerá el 2 de mayo en la segunda vuelta de unos comicios para los que por ahora la favorita es la líder de la extrema derecha, Marine Le Pen.
Un 83 % de los interrogados subraya que reducir la fiscalidad y las cotizaciones que pagan las empresas debería ser prioritario para el próximo quinquenio.
También figuran entre las políticas que un mayor porcentaje de patronos querrían que se pusieran en marcha con la llegada del próximo presidente o presidenta la reindustrialización de Francia (81 %), la simplificación de las normas y los procedimientos administrativos (75 %), la reducción de la deuda y del gasto público (75 %) y la estabilización de las reglas fiscales y sociales (74 %).
El Movimiento de Empresas de Francia (Medef) indica en un comunicado que esas prioridades "están ampliamente compartidas" al margen del sector de actividad y del tamaño de las compañías, lo que pone en evidencia que coinciden "en una misma demanda: disponer de un entorno económico más competitivo, más simple y más previsible".
La organización advierte de que si nada cambia en el próximo mandato, un 66 % de los participantes en el sondeo señalan que sus empresas se debilitarán, estarán en dificultades o incluso quebrarán.
Por el contrario, un 20 % anticipa un mayor desarrollo de su actividad o al menos su mantenimiento al nivel actual. A ese respecto, un 13 % va a privilegiar su desarrollo pero en el extranjero, y no en Francia.
Entre los directivos consultados, un 79 % cita como los grandes problemas a los que se enfrentan el nivel de los impuestos y las cotizaciones, seguido de la profusión de trámites administrativos (59 %) y los cambios frecuentes de normativa fiscal, social o medioambiental (50 %), la falta de visibilidad sobre la coyuntura económica (49 %) y el costo de la energía (36 %).
El Medef organiza esta semana, como lo hace habitualmente al final del verano, dos jornadas de conferencias y debates el miércoles y el jueves, con personalidades del mundo empresarial, pero también expertos y políticos.
Su colofón será un debate entre los que aparecen por ahora como los principales pretendientes al Elíseo: Marine Le Pen; el líder de la izquierda radical Jean-Luc Mélenchon; dos antiguos primeros ministros del presidente francés, Emmanuel Macron, Édouard Philippe y Gabriel Attal; el conservador Bruno Retailleau; el socialdemócrata Raphaël Glucksmann y la ecologista Marine Tondelier.
La patronal espera que los resultados de esta consulta tengan "una traducción concreta en la campaña presidencial" y que cada candidato indique cómo pretende dirigir la economía y el papel que piensa dar a las empresas.
"El debate económico -subraya en su comunicado- no puede tener como único horizonte el aumento de impuestos y cada vez más constricciones para las empresas. Debe abordar las condiciones que permiten a las empresas prever, invertir, innovar, contratar y desarrollarse en Francia".
