Las precipitaciones provocaron una rápida subida del agua en el campus de la Escuela Secundaria Vocacional de Cangnan, en la ciudad oriental de Wenzhou (Zhejiang), donde más de 2.500 profesores y estudiantes quedaron atrapados, según medios locales.
Las autoridades desplegaron varios drones de carga de tamaño medio y grande para trasladar alimentos, agua potable y otros suministros de primera necesidad hasta una zona segura del recinto.
En la vecina provincia de Fujian, la ciudad de Quanzhou suspendió las clases desde las 18:00 hora local (10.00 GMT) de este miércoles y durante toda la jornada del jueves ante la previsión de lluvias persistentes, con acumulados de entre 150 y 300 litros por metro cuadrado y máximos locales de hasta 450 litros.
La medida afecta a escuelas, institutos, centros de formación profesional y guarderías, mientras que las universidades deberán aplicar disposiciones similares. También se suspendieron las clases en el condado de Nan'ao, en la provincia suroriental de Cantón.
El temporal obligó además a suspender algunos trenes en líneas como la que conecta Hangzhou y Shenzhen, mientras otros servicios registraron retrasos, informó el grupo ferroviario de Cantón.
Saudel, que tocó tierra dos veces el pasado viernes en Zhejiang antes de debilitarse, volvió a intensificarse y se encontraba este miércoles sobre el noreste del mar de China Meridional, a unos 190 kilómetros al sureste de Shanwei (Cantón).
En su anterior paso por el este de China, el tifón obligó a evacuar a cerca de 248.000 personas y provocó más de 200 cancelaciones de vuelos.
Las autoridades chinas prevén que entre cinco y siete tifones se formen en septiembre en el Pacífico noroccidental y el mar de China Meridional, de los que entre dos y tres podrían tocar tierra o afectar significativamente al país, una cifra superior al promedio habitual para este mes.
