La propuesta elegida para este proyecto, tras un concurso internacional convocado el pasado año al que se presentaron once candidaturas, fue presentada el martes en rueda de prensa por el ministro de Asuntos Exteriores suizo, Ignazio Cassis, y por la alcaldesa de Berna, Marieke Kruit.
"Debe estar a la altura de una doble responsabilidad: mirar de frente nuestro pasado y extraer de él las consecuencias para el presente", subrayó el ministro.
Agregó que el pasado "ayuda a reconocer las señales que deben alertar hoy, señales que están ahí, porque los supervivientes desaparecen, pero avanzan el racismo, el antisemitismo y la discriminación".
La instalación ganadora, denominada "Minuto desplegado" e ideada por las historiadoras Franziska Schürch e Isabel Koellreuter, se situará junto al Casino de Berna, no muy lejos del Palacio Federal, sede del Legislativo y el Ejecutivo suizos.
Mediante grabaciones, paneles y otros medios que combinan arte e Historia, se rendirá homenaje a los seis millones de judíos asesinados durante al Holocausto, así como a otras víctimas del régimen nazi, especialmente aquellas relacionadas con Suiza.
El país centroeuropeo permaneció neutral en la Segunda Guerra Mundial, pero su situación geográfica, rodeada de la Alemania nazi, la Italia fascista y la Francia ocupada, la abocó a una delicada posición, en la que convivieron el colaboracionismo económico con el III Reich, pero también la acogida a muchos refugiados de la represión en los países vecinos.
A nivel local, Suiza cuenta con más de 60 lugares conmemorativos de víctimas de aquel periodo, creados a iniciativa privada, pero la idea de un memorial nacional no fue aprobada hasta abril de 2023 por el Consejo Federal (Gobierno suizo).
El memorial será creado por los artistas Jannik Giger y Rahel Zaugg, así como por los arquitectos Andrea Steegmüller y Salomé Gutscher, del estudio ASA+SAGA.
