Ricky Martin 'celebra la vida' en el broche final del Festival Cordillera de Bogotá

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Bogotá, 13 sep (EFE).- Cuando las luces del escenario se apagaron en el parque Simón Bolívar de Bogotá, la voz de Ricky Martin capturó todos los sentidos del público que llegó hasta la capital colombiana para "celebrar la vida" y despedir la quinta edición del Festival Cordillera.

El artista puertorriqueño abrió este domingo el concierto al ritmo de 'Pégate' y, acompañado por un cuerpo de baile, recorrió el escenario Cordillera, el más grande de los cuatro del festival, para saludar al público que lo recibió entre aplausos y gritos frenéticos.

Le siguieron 'María', 'Adrenalina' y 'Vuelve', clásicos con los que el cantante trascendió generaciones desde que saltó a la fama en la década de los 90.

"Buenas noches, Bogotá, ¿cómo estás? Vengo a enamorarme, a pasarla bien. Yo vengo a dejar mi alma en este escenario. Ustedes son mi combustible, Colombia. Siempre han estado ahí", arrancó el ganador del premio Grammy.

"Vamos a celebrar la vida y a recordar viejos tiempos. Esta noche se la dedicamos al amor. Aquí tienen mi alma", continuó el artista, quien prometió un espectáculo que conectase todas las emociones.

Martin, que estrenó este jueves el EP ‘ReVivo’, un nuevo proyecto musical que celebra su legado a través de una selección de canciones que han marcado distintas etapas de su carrera, agradeció el apoyo que "siempre" le ha brindado el público colombiano.

El Festival Cordillera rindió este domingo un homenaje a la música iberoamericana con la participación de bandas latinoamericanas y españolas que celebraron el idioma que las une a través de la música.

Draco Rosa, quien recibió en junio de este año la ciudadanía colombiana, abrió el escenario Cordillera con un espectáculo que combinó rock con una propuesta psicodélica.

Vestido de negro, con una capa roja sobre la cabeza, el cantante interpretó éxitos como 'Vagabundo' y 'Amantes hasta el fin', y agradeció al público colombiano por la cercanía con la que lo recibe en cada concierto.

La banda argentina Tan Biónica puso 'de rodillas' al público del escenario Aconcagua, que se inclinó para recibir con saltos y gritos al vocalista, Chano, antes de corear sus mayores éxitos, como 'La ciudad mágica', 'Loca' y 'La melodía de Dios'.

Otro de los argentinos que arribó al Simón Bolívar de Bogotá fue Dante Spinetta, exintegrante de la banda Illya Kuryaki and the Valderramas, quien llegó al Cordillera con su proyecto solista al escenario Cotopaxi y puso a rapear al público.

España marcó presencia con las actuaciones de las bandas Jarabe de Palo y Mägo de Oz, que hicieron un repaso por sus mayores éxitos, con los que cruzaron el océano Atlántico y cautivaron al público latinoamericano.

"Pau vive para siempre. En sus corazones y en los nuestros. Para siempre su legado", dijo el cantante puertorriqueño Pedro Capó, quien fue invitado para rendir homenaje al fallecido líder de Jarabe de Palo, Pau Donés.

Por su parte, Mägo de Oz llenó el escenario Aconcagua con las melodías del violín y la gaita que caracterizan a la agrupación, que fusiona el heavy metal con la música celta.

Su clásico "Fiesta pagana" cerró un concierto en el que la banda española hizo un recorrido por canciones de protesta, como 'La costa del silencio', y reivindicó la "libertad de elegir" para la comunidad LGBTI.

Los mexicanos Caifanes y los venezolanos Los amigos invisibles completaron el cartel de artistas que se dieron cita en la segunda y última jornada de la quinta edición del Festival Cordillera.