"Durante la noche pasada, las fuerzas de alerta de defensa antiaérea interceptaron y destruyeron 71 drones ucranianos de ala fija sobre las regiones de Briansk, Kaluga, Oriol, Rostov y Astrakán, Krasnodar, la República de Crimea y el mar Negro", indicó el Ministerio de Defensa ruso en Telegram.
A consecuencia del ataque ni las autoridades locales ni los medios independientes rusos y ucranianos reportaron daños en instalaciones energéticas o centros logísticos.
Se trata de menos del tercio del número de derribos del martes, cuando Defensa informó sobre el derribo de 222 drones ucranianos de ala fija sobre 15 regiones rusas, la anexionada península de Crimea y el mar Negro.
La víspera Ucrania atacó una refinería en la región rusa de Samara tras el anuncio hecho la víspera por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, de que Kiev y Moscú acordaron abstenerse de atacar sus infraestructuras energéticas, y un centro logístico de la red de comercio electrónico Ozon en la sureña región de Rostov.
Ninguna de las partes comenta esa significativa reducción de los ataques, que podría ser la calma antes de la tormenta de cara a las elecciones legislativas rusas que tendrán lugar del 18 al 20 de septiembre próximos.
