"No habrá detenciones salvo por el procedimiento establecido por la ley, especialmente en lo que respecta a la concentración de personas pacíficas o desarmadas", dictaminó el alto tribunal, según el medio jurídico Live Law.
Este domingo, el Supremo celebró una audiencia urgente tras una denuncia contra el Gobierno por haber bloqueado el transporte público y la movilidad durante las protestas del sábado, durante las que más de 50 estaciones de metro fueron cerradas y decenas de trenes hacia la capital cancelados.
Miles de personas que trataban de llegar a Jantar Mantar, la zona designada para las protestas en la capital, fueron detenidas durante horas en estadios y comisarías, entre ellas periodistas, abogados y líderes políticos de la oposición al Gobierno de Narendra Modi.
Durante la audiencia, el procurador general de la India, Tushar Mehta, aseguró en representación del Gobierno que el servicio de internet ya ha sido restablecido y que la red de metro y trenes interurbanos operan con normalidad, y garantizó que los abogados y los periodistas detenidos no sufrirán impedimentos en el ejercicio de sus funciones.
Entre las directrices, la justicia india exigió revisar de inmediato el levantamiento de las barricadas en las calles, garantizar la libre circulación de los ciudadanos y retirar las señales de prohibición de reunión que la policía había instalado en las inmediaciones del propio Tribunal Supremo.
La capital fue blindada por más de 30.000 agentes de policía y fuerzas paramilitares el sábado ante la convocatoria de la protesta del CJP para exigir la renuncia del jefe de la Comisión Electoral, Gyanesh Kumar, en un operativo que se mantiene este domingo.
El CJP denunció durante la mañana que las detenciones continuaron y la Policía trasladó a decenas de ciudadanos en furgones policiales.
Los manifestantes sostienen que mantendrán la presión en las calles ante un "estado de emergencia no oficial" hasta que se cumplan sus demandas.
