Maduro calificó la acusación de estar basada en “falsas acusaciones y testimonios”, mientras que Flores afirmó ser “completamente inocente”.
Ambos permanecen detenidos en el Centro de Detención Metropolitano (MDC) de Brooklyn desde que fueron capturados por fuerzas estadounidenses el pasado 3 de enero en Venezuela y trasladados a Nueva York, a la espera de que se celebre el juicio, previsto ahora para el 14 de junio de 2027.
La acusación sustitutiva, presentada el pasado 8 de octubre, acusa a ambos de participar en una supuesta campaña de represión y torturas contra opositores, militares y otras personas detenidas durante el Gobierno de Maduro, incluidos tres ciudadanos estadounidenses.
Además, la Fiscalía extendió entonces a Flores el cargo de conspiración para cometer narcoterrorismo, que hasta ese momento solo pesaba sobre el depuesto mandatario. En la audiencia de hoy, Flores se declaró “completamente inocente” y “no culpable” de esos nuevos cargos.
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Fiscalía sobre Maduro y Flores
La Fiscalía sostiene que Maduro y Flores participaron durante años en un sistema de represión destinado a mantenerse en el poder mediante la violencia contra la oposición, las detenciones arbitrarias y la tortura de personas consideradas desleales.
El juez Hellerstein aprobó aplazar al 14 de junio de 2027 el inicio del juicio contra Maduro y Flores, inicialmente previsto para el 1 de junio, a petición conjunta de la Fiscalía y las defensas, que solicitaron más tiempo para preparar el proceso tras la ampliación de la acusación.
Los nuevos cargos se suman a los que ya afrontaban Maduro y Flores por conspiración para importar cocaína a Estados Unidos y delitos relacionados con la posesión y el uso de ametralladoras y artefactos destructivos. La Fiscalía sostiene que ambos participaron en una conspiración para distribuir cocaína con la intención de proporcionar recursos económicos a personas u organizaciones implicadas en actividades terroristas.
Por el cargo de conspiración para cometer narcoterrorismo, la legislación federal contempla una pena mínima de 20 años de prisión y una máxima de cadena perpetua. La conspiración para cometer torturas está castigada con hasta 20 años de cárcel, aunque la pena puede alcanzar la cadena perpetua si las torturas causan una muerte. Por su parte, las defensas de Maduro y Flores también cuestionan la legitimidad del proceso y han planteado argumentos basados en la inmunidad que, sostienen, les corresponde.
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