El documento, de 46 puntos, señala que la nueva alianza pretende crear "un espacio común de prosperidad y seguridad económica" y responde a un escenario internacional marcado por las tensiones geopolíticas, la fragmentación económica, el cambio climático y la creciente competencia por la energía, las materias primas y las tecnologías estratégicas.
Entre los resultados concretos de la cumbre, en la que han participado el primer ministro canadiense, Mark Carney, y los presidentes del Consejo Europeo, António Costa, y de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, Canadá y la UE anunciaron que han concluido las negociaciones sobre los aspectos sustanciales de un acuerdo de comercio digital que complementará el Acuerdo Económico y Comercial Global (CETA)], además de alcanzar un nuevo acuerdo de cooperación entre sus autoridades de defensa de la competencia.
Ottawa y el Banco Europeo de Inversiones también finalizaron las negociaciones para llegar a un acuerdo destinado a facilitar inversiones europeas en recursos estratégicos canadienses, especialmente minerales críticos, mientras que Canadá participará en la iniciativa europea de supercomputación EuroHPC.
La alianza abre además la puerta a una mayor participación de Canadá en programas europeos. Las dos partes iniciarán negociaciones para permitir el acceso de Canadá a determinados servicios del sistema de navegación por satélite Galileo y explorarán su cooperación con la constelación europea IRIS2. También estudiarán la posibilidad de establecer nuevas conexiones mediante cables submarinos entre Canadá, Europa y Asia.
En materia de energía, Canadá y la UE realizarán un estudio conjunto sobre la viabilidad a largo plazo de las exportaciones canadienses de gas natural licuado a Europa y trabajarán para reforzar las cadenas de suministro de minerales críticos, incluida la posibilidad de establecer reservas estratégicas.
La declaración también contempla facilitar la movilidad de estudiantes y trabajadores mediante una mayor participación canadiense en el programa Erasmus+ y la negociación de un futuro acuerdo específico para jóvenes.
En política internacional, Canadá y la UE reafirmaron su apoyo a Ucrania, se comprometieron a incrementar la presión sobre Rusia y defendieron el orden internacional basado en normas. Asimismo, lamentaron las sanciones impuestas por Estados Unidos contra la Corte Penal Internacional.
La declaración concluye que una mayor coordinación económica, tecnológica y estratégica permitirá a ambas partes reforzar su "prosperidad, seguridad económica y autonomía estratégica".
