La coordinadora del programa ITS, VIH y hepatitis del Ministerio de Salud Pública de Uruguay, Susana Cabrera, explicó este viernes a la Agencia EFE que el país "no escapa" al aumento de casos que se ha dado en la región.
La meta regional para la eliminación de la transmisión maternoinfantil es alcanzar una tasa igual o inferior a 0,5 casos por cada 1.000 nacidos vivos. Hasta 2024, Uruguay tenía una tasa de 6 casos cada 1.000 nacidos vivos.
Los datos de 2025 indican que la enfermedad estuvo presente en los 19 departamentos (provincias) del país, con una tasa nacional de 171,2 casos notificados por cada 100.000 habitantes, siendo Maldonado el departamento con la tasa de notificación más elevada: 388,8 casos cada 100.000 habitantes.
Del total de casos, más de la mitad de los diagnósticos de 2025 corresponde a jóvenes de entre 15 y 29 años y las mujeres concentraron el 63 % de los diagnósticos.
Cabrera asoció estos datos al hecho de que las mujeres en edad gestante deben testearse de forma obligatoria, pero que además "la mujer también tiende a consultar más" por lo que se sospecha que muchos casos "no llegan a ser notificados ni diagnosticados".
"Es una infección de transmisión sexual muy fácilmente transmisible", advirtió la experta y recomendó el testeo ya que las lesiones no siempre son visibles, por el contrario, se van al poco tiempo.
Según la experta, hay "una baja percepción del riesgo" en la sociedad, ya que se la suele asociar a una "enfermedad del pasado", pero también porque los equipos de salud no notificados pasan por alto lesiones o "consultas que parecen banales".
"Hay que diagnosticar, tratar, pero también intentar de apoyar a las personas para que comuniquen a sus contactos, para que los contactos también se traten porque es una infección que es muy transmisible y si no se tratan los contactos esas personas van a seguir transmitiendo", manifestó Cabrera.
