El crimen ocurrió en el pueblo de Shevenan, situado en la norteña región de Bihar, que es una de las más pobres y atrasadas de la India, según informó una fuente policial a la agencia india IANS.
La víctima, Payari Devi, murió a manos de una multitud que la atacó tras acusarla de provocar la muerte de un hombre de pueblo, Ashok Manjhi, mediante técnicas de magia negra. A media tarde, la Policía había arrestado a cuatro personas.
En zonas rurales de Bihar siguen siendo frecuentes este tipo de ataques contra mujeres a las que se acusa de brujería. El mes pasado, otra anciana acusada de brujería fue obligada a comer excrementos humanos en el distrito de Sitamarhi.
Varios gobiernos regionales han emprendido en los últimos meses campañas para erradicar tanto los linchamientos de supuestos brujos o brujas como los sacrificios humanos, aunque esta última práctica es cada vez menos común.