¡Basta de terrorismo y dictadura encubierta!

Este artículo tiene 10 años de antigüedad

Jamás pensé que me pasaría esto, pero literalmente estoy llorando por mi patria.

Estaba durmiendo muy profundamente hasta que de pronto, en medio de mis sueños, viene a mis oídos la melodía de una canción que cantábamos en la escuela, esas canciones de patria que no me acuerdo ni cómo se llaman, porque hace tantos años que vivo exiliada de mi país, y si utilizo esa palabra es por que como muchos otros compatriotas por la falta de oportunidades hemos sido excluidos del derecho a la salud, a la educación, al trabajo, a una vida digna y tuvimos que migrar a otro país en busca de esas oportunidades.

En fin, escucho la melodía de esa canción y automáticamente desperté y empecé a sentir mucho miedo y en mi mente venían imágenes horrorosas y también aparecían ideas en mi cabeza sobre cómo desde el lugar en el cual me encuentro puedo luchar para que se acabe de una buena vez toda esa dictadura encubierta, ese terrorismo, esa agresión a la vida y a los derechos humanos que se están viviendo en el país que me vio nacer.

Entendí que la única manera - y si hay que morir en el intento de hacerlo - es a través de una revolución.

Es terrible la sensación de miedo que tengo. Siento miedo, y no por mí porque mi vida ya la estoy haciendo en otro lado, pero tengo miedo por la gente que sale todos los días para ir a trabajar, a estudiar, a intentar hacer su vida. Lo más loco de todo es que al mismo tiempo de temer por la gente, temo DE LA GENTE; los ciudadanos que viven y conviven todos los días de su vida con ese terrorismo, esa dictadura encubierta me da mucho temor porque lo viven como algo NORMAL y siento que no se esta haciendo nada.

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Eso no es normal, gente, mucho menos para la época en la que estamos viviendo. Por eso, más que temor a los gobernantes y a los propios terroristas me asusta la gente, los medios de comunicación, los educadores, mis hermanos, mi familia, mis amigos, todos mis compatriotas que pareciera no han detectado el nivel de gravedad de la situación, porque no esta pasando absolutamente NADA para que eso pueda cambiar. Siento mucho miedo y jamás pensé que yo sentiría este temor porque se supone que nací bajo un gobierno democrático, que estamos en el siglo XXI, que tenemos, a comparación de otras épocas y de otro contexto social, la herramienta de las leyes, de los derechos humanos.

Me indigna ver cómo podemos estar horas y horas conectados a las redes sociales publicando noticias sobre cómo nos están robando, humillando, y creer que de esa manera le estamos demostrando amor a nuestra patria sin tener en cuenta que cuando llega la hora en la que verdaderamente debemos luchar por nuestros derechos como ciudadanos, trabajadores, madres, el derecho de los niños, los jóvenes, los ancianos, no se hace nada.

Y cuando me refiero a luchar, a hacer una revolución, no hablo de que todos salgan con un arma, sino me refiero a la lucha del día a día por nuestros derechos como trabajadores, en la escuela, a no ser maltratados a no ser discriminados por ninguna persona por más poder adquisitivo, acomodo o autoridad que tenga, cuando me refiero a luchar hablo a no conformarse.

Quisiera que la gente entienda de una vez que ya no se trata de una disputa entre una ideología política u otra, se trata de la vida de un ser humano, de la tranquilidad de un pueblo. La desaparición de personas es algo que ocurrió en la época de la dictadura, por lo tanto que hoy sucedan nuevamente estas cosas nos está avisando que las cosas están mal, muy mal y el pueblo eso lo debe entender.

Necesitamos hacernos un lado de cualquier fanatismo o ideología política y que el país entero se una a esta lucha, tengamos en cuenta que cualquier empleado del estado, cualquier funcionario público, desde la secretaria que trabaja en una municipalidad hasta el presidente de la nación tienen la obligación de rendirle cuentas y responder al pueblo, ya que el pueblo es quien paga sus salarios, gracias al pueblo es que están en el lugar donde están y es el pueblo quien decide sacarlos si quiere pero para que eso suceda debemos acreditar y hacer respetar nuestros derechos, no callar ni permitir que nos callen.

Por eso le pido encarecidamente a quienes le llegue este descargo que no lo censuren, ya que hace muchísimos años que tengo guardadas todas estas cosas para decir al ser como tantos otros compatriotas excluida de mis derechos y de mis obligaciones como ciudadana.

Por último hago una petición muy especial a aquellas personas que se animen a leer estas lineas: mientras las leen si tienen la posibilidad de escuchar estas dos canciones del músico argentino Charly Garcia: "Los dinosaurios" y el tema "Instituciones" de Seru Giran. Ambas canciones fueron censuradas durante la ultima dictadura militar argentina y tienen mucha relación con lo que se está viviendo hoy en el Paraguay y sobre la sensación que tengo sobre el manejo de los grandes poderes.

Espero no incomodar con mis palabras pero desde el lugar que tengo fue la única manera de aportar que encontré.

Liliana Enciso