Tomateros de Arroyos y Esteros se sienten engañados por ministro

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El producto ya fue cosechado y si no  se venden pueden pudrirse en el campo.
El producto ya fue cosechado y si no se vende puede pudrirse en el campo.Desiré Cabrera, corresponsal.

ARROYOS Y ESTEROS. Entre 200.000 y 300.000 kilos de tomate se pudrirán en el campo o serán arrojados a la basura en los próximos días si no se logra comercializarlos, aseguran los agricultores. Los tomateros de las compañías Cañada y Curupayty culpan del hecho al ministro de Agricultura y Ganadería, Denis Lichi, oriundo de la zona, quien les instó a cultivar pero ahora no busca mercados.

Lichi les había alentado a que cultiven tomate en grandes cantidades porque en esta ocasión podrían ser comercializados a buen precio. Con la primera cosecha se estableció el precio a G. 4 mil el kilogramo, pero eso solo duró dos entregas. Actualmente, los acopiadores solo compran la producción a G. 2.500 y G. 1.000 por kilo, lo que constituye una gran pérdida para los agricultores que cifraron sus esperanzas en Lichi.

Las vacas se  alimentan del tomate que no es vendido a causa del bajo precio.
Las vacas se alimentan del tomate que no es vendido a causa del bajo precio.

Froilan Díaz, quien tiene unas 10.000 plantas de tomate, lamentó que no se pueda detener el contrabando y que el ministro Lichi no luche a favor de los productores sabiendo de sus penurias.

Silvio Sánchez, de la compañía Cañada, sostuvo que en ambas compañías hay más de 200.000 plantas de tomate y que este año se cultivó el doble, creyendo en las promesas de Lichi, pero ahora están desesperados. El panorama en estos lugares es desolador.