“Evidentemente se ensañaron en mi contra”, dijo Roa ayer al cuestionar que en menos de un año la “Justicia” actuó con celeridad con un “vyrorei” mientras grandes casos de corrupción acaban en leves condenas o absoluciones tras cuatro o cinco años de chicanas. Apuntó que la Fiscalía no tiene ninguna prueba en su contra o que haya participado en la movilización sin tapabocas o violando los protocolos sanitarios.
Dijo que su proceso es un intento de dar “un mensaje” a los pocos activistas sociales que luchan contra la corrupción en Paraguay. Recordó que gracias a sus gestiones se creó un observatorio anticorrupción en la Corte Suprema y se tuvo el acceso a 30 carpetas de casos emblemáticos de corrupción. Recalcó que los otros acusados impugnaron el acta de imputación, pero ella decidió allanarse y someterse a la “Justicia” para ser coherente en su discurso de repudio a las chicanas que presentan políticos corruptos. Ratificó que no busca candidatarse a ningún cargo judicial o político.
