Pareciera ser que ni las campañas de concienciación ni los videos de reflexión funcionan para que la gente, por lo menos, respete a los peatones en las calles, ya que, en pleno 2017, sigue habiendo incumplimiento de las normas viales. Como dice una típica frase de nuestra mamá: “¿En qué idioma piko querés que te diga para que entiendas, che papá?”.
En los días grises, lo único que querés hacer es estar en tu casa acostado, mirando por la ventana cómo llueve, pero las responsabilidades evitan ese sueño y, de esa forma, vas con un pirevai al trabajo, haciendo que tu manera de conducir sea desastrosa. Todos queremos orden en la vía pública y para que sea así, en la escuela, tanto como en todos los bachilleratos, desde un principio, se debe enseñar cómo actuar en la calle.
El desafío más grande y riesgoso del día a día para un estudiante es cruzar la calle, a fin de llegar al colegio, ya que para muchos automovilistas la franja peatonal solo es un adorno para que la arteria sea más bonita. Es triste y lamentable que deba pasar un accidente fatal para que las personas comprendan qué tan importante es la educación vial.
Debemos mirar a ambos lados para cruzar de una vereda a otra, aunque la calle sea de un solo sentido, porque quién sabe, cualquier borracho puede estar conduciendo de forma incorrecta. También los motociclistas y automovilistas deben utilizar el señalero y todo lo necesario para andar en cuatro o dos ruedas por las avenidas.
Sergún los últimos datos del Ministerio de Salud, el 47% de los accidentes son protagonizados por motociclistas. Las causas son las de siempre: el exceso de velocidad, la imprudencia, conducir alcoholizado, pasar el semáformo en rojo, no mirar la calle antes de cruzar, etc. Antes de arrepentirte por actuar imprudentemente en la vía pública, acordate que podés quitarle la vida a una persona y dejar un hogar lleno de lágrimas.
Muchos conocen bien la educación vial; sin embargo, al apretar el acelerador, no ponen en práctica nada de lo que saben. En fin, depende de cada uno de nosotros cambiar estos malos hábitos para evitar los siniestros de tránsito que ocurren cada día. Tal vez hoy no te toque a vos, pero mañana puede que andes en silla de ruedas por infringir las normas viales.
Por Ezequiel Alegre (16 años)
