Alejandra empezó a promocionar su trabajo como maquilladora a través de las redes sociales. La joven sube fotografías y videos a sus cuentas de Instagram y Youtube con ayuda de su hermano Felipe, quien se encarga de la parte de cámaras y edición.
“Siempre me gustó el maquillaje, incluso antes de empezar a estudiar. Nunca ejercí la profesión hasta ahora, pero muchas personas me decían que tenía que abrir una cuenta de Youtube y hacer tutoriales”, menciona la joven.
Muchas mujeres manifiestan que gracias a Alejandra aprendieron a ponerse la base y hasta pudieron hacerse las ondas al agua. “A las chicas les regusta, siempre me dicen que explico bien y que tengo paciencia para mostrar las técnicas. Trato de hacer cosas sencillas que la gente va a poder imitar, no maquillajes súper elaborados”, manifiesta la emprendedora.
Sus amigas apoyaron a la chica para abrir un local propio. Al principio, se presentaron las dudas pero, finalmente, decidió abandonar el trabajo de asistente de vuelo y se lanzó por su pasión: el mundo del maquillaje. La inauguración de “Makeup Station” se dio hace tres semanas, aunque los preparativos se hayan iniciado un par de meses antes.
“Solía ver que las youtubers famosas tenían su línea de maquillaje, sombras y labiales. Yo las admiraba mucho y quise hacer algo parecido”, cuenta la joven. Asimismo, Alejandra manifiesta que las pestañas postizas le gustan mucho y que un día empezó a buscar en internet algunas fábricas extranjeras que pudieran producirle su propia marca.
“Generalmente, en nuestro país, las pestañas son todas rectas. Yo prefiero que sean un poco más despeinadas para que tengan un look natural”. Las personas interesadas pueden elegir entre sus productos las normales, 3D y largas desde G. 15.000 hasta G. 50.000.
La joven emprendedora cuenta con una línea “Luxury”, cada tipo de pestaña lleva el nombre de las mujeres importantes de su familia: su madre, hermana, madrina y abuela. Además, todos los productos de “Makeup Station”, las pestañas y las brochas, son cruelty free.
“Me encantaría tener una línea completa de maquillaje en unos años, desde sombras hasta labiales”, concluye la joven.
Por Fiona Aquino (18 años)
