Comentario - Bochorno de enero. Por: Guillermo Domaniczky

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El grupo volvió a reunirse en torno a la mesa del bar en la que sus miembros eran capaces de solucionar todos los problemas del mundo en una noche. Era la primera reunión del año, y algunos de los parroquianos que acababan de volver de sus vacaciones dispararon saludablemente los temas de conversación inicial hacia el verano, las playas, la agraciada estética femenina y todo aquello que pudiese sonar a relajo.