El caso se remonta al 26 de agosto de 2019, cuando en el hospital distrital de San Pedro del Paraná se reporta el fallecimiento de una beba de un año. Los médicos observaron rastros de que la misma había sido violentada en sus partes íntimas, por lo que se dio intervención al Ministerio Público.
Desde un primer momento la madre biológica de la víctima apareció como sospechosa, porque nunca explicó las circunstancias en que se produjo la muerte de la bebé, ni cómo se produjeron las lesiones que presentaba en su cuerpo.
En ningún momento la mujer dio detalles de cómo ocurrieron los hechos, ni tampoco aportó elementos que pudieran presumir la intervención de alguna tercera persona, como se creyó en un momento.
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El 16 de junio del 2020 la causa fue elevada a juicio oral, y luego de más de un año, el 22 de julio pasado, el juicio llegó a su fin con la condena.
En noviembre de 2021, cuando ya estaba el caso elevado para juicio oral, la acusada obtuvo una medida sustitutiva de prisión domiciliaria, dictada por la jueza de garantías en lo penal de San Pedro del Paraná, Francisca Aquino, pese a que la misma ya no tenía intervención en el proceso, por lo que el Jurado de Enjuiciamiento de Magistrados (JEM) abrió una investigación para estudiar el desempeño de la citada magistrada.
De acuerdo a datos extraoficiales aportados por vecinos de la mujer, los malos tratos de la madre hacia la bebé eran frecuentes.
