17 de octubre de 2026

Llegó desde Japón con la misión de enseñar béisbol a niños paraguayos que nunca habían tomado un bate. Dos años después, Kazu Shinohara regresó a su país con afectos, costumbres, sabores e historias de una tierra que se tornó su segunda patria. Fundó un club escolar, recorrió las colonias nikkei, fabricó 400 pelotas de papel y aprendió español. Ahora cuenta en Japón cómo es el Paraguay que conoció.