22 de febrero de 2026

A la espera del tratamiento legislativo del acuerdo Mercosur–UE, gremios empresariales y productivos expresan expectativas moderadas y alertan sobre posibles trabas ambientales y no arancelarias que podrían afectar la competitividad paraguaya.


La agroindustria de oleaginosas y cereales enfrenta en Paraguay un presente de grandes desafíos que aún limitan su verdadero potencial. La Cámara Paraguaya de Procesadores de Oleaginosas y Cereales (CAPPRO), que mañana celebra aniversario institucional, llama a reflexionar al respecto.

La Cámara Paraguaya de Procesadores de Oleaginosas y Cereales (Cappro) reportó que la molienda o procesamiento de soja cerró mayo con una leve reducción del 2% frente al mismo periodo del año pasado. Aún así, adelantó que la menor presión internacional por la compra del grano paraguayo podría abrir oportunidades para la industria local, siempre que se impulsen políticas públicas que fortalezcan al sector.

Pese a los avances sustanciales que ha logrado la industria aceitera paraguaya en términos de procesamiento de granos, por medio de una apuesta a la tecnología y la innovación, hoy se enfrenta al desafío de recuperar sus condiciones de competitividad, según analizó la Cámara Paraguaya de Procesadores de Oleaginosas y Cereales (Cappro).

La Cámara Paraguaya de Procesadores de Oleaginosas y Cereales (Cappro) informó que la molienda o procesamiento de soja y derivados cerró el primer cuatrimestre del año con una caída del 1,7%. Aunque no se registró una variación significativa, enfatizó que el acumulado aún está casi 200.000 toneladas por debajo de los mejores registros para este periodo.

La Cámara Paraguaya de Procesadores de Oleaginosas y Cereales (Cappro) informa que la molienda o procesamiento de soja y derivados cerró el primer trimestre del año con una reducción del 5%, hecho que confirma las expectativas del sector sobre el estancamiento en la industrialización de granos en el país. Si no se dan cambios significativos en las políticas públicas, el panorama para las aceiteras “se mantendrá o incluso empeoraría” en los próximos años, advierte.