13 de marzo de 2026

¿Cómo escribir una reseña de un libro de un amigo lo más objetivamente posible? Es el gran dilema del crítico, sobre todo del profesional. ¿Cómo sentarse frente a la pantalla, ante su espacio en blanco, y no pensar alguna vez en una frase que pueda herirle o deteriorar sus relaciones en el futuro. ¿Se puede ser crítico y amigo? ¿Se puede ser crítico imparcial en el trabajo analítico? ¿Se puede uno sustraer a la subjetividad? Son preguntas de difícil respuesta. Algunos dirán que es imposible. Yo prefiero decir que es difícil porque no hay nada imposible, salvo salvarse de la muerte.