8 de octubre de 2026

MADRID. El Nobel de Física reconoce a Francis Halzen por impulsar IceCube, el observatorio que detectó neutrinos de alta energía procedentes del cosmos. Investigadores españoles celebran un premio que consagra la astronomía de neutrinos como una nueva ventana al universo extremo.

A 483 años de la muerte de Nicolás Copérnico (24 de mayo de 1543), su heliocentrismo sigue siendo una lección sobre cómo cambia la ciencia: no bastan las ideas brillantes; hacen falta pruebas, instrumentos y un nuevo lenguaje para describir el mundo.

GINEBRA. El CERN, en puertas de una histórica modernización, cambiará su emblemático LHC por el HL-LHC a partir de 2030, multiplicando por diez las colisiones de partículas y profundizando en el misterio del Bosón de Higgs, clave para comprender el universo.

La idea de que el Sol se apague de golpe resume uno de nuestros miedos cósmicos más profundos. Pero la astrofísica dibuja un escenario muy distinto: ni habría un “apagón” instantáneo ni una explosión inminente, sino una evolución lenta, predecible y vigilada en tiempo real.

El 26 de diciembre de 1898, en París, se anunció ante la Academia de Ciencias un hallazgo que cambiaría para siempre la comprensión de la materia y abriría el camino a la física nuclear, la química moderna y la medicina oncológica.

GINEBRA. El CERN se encuentra en un emocionante umbral de innovación bajo la dirección que termina de Fabiola Gianotti, mientras se prepara para explorar los secretos del bosón de Higgs y la materia oscura, enfrentando desafíos y reafirmando su relevancia científica.