18 de enero de 2026

La ruta bioceánica, que une el Atlántico con el Pacífico y conecta a Brasil, Bolivia, Perú y Chile a través de 3.450 km asfaltados, redujo sensiblemente el tiempo de viaje por carretera y se ha convertido en una opción ventajosa. Pero una frontera acechada por el narcotráfico, el soborno, el contrabando, además del flujo de mano de obra ilegal, avisa que aquí no todo es progreso.