28 de febrero de 2026

La idea de ver información flotando sobre el mundo real —como en las películas— lleva años rondando los laboratorios. Pero el “HUD” en el ojo, al estilo Terminator, no depende solo de miniaturizar pantallas: exige resolver un rompecabezas de óptica, energía, biocompatibilidad y seguridad que aún está lejos de cerrarse.