20 de febrero de 2026
Un concejal encarnaceno encendió las alertas por una práctica que puede considerarse hasta peligrosa y poco conocida, que empieza a llegar a la ciudad. Piden a personas humildes escanear sus ojos para extraer datos de su iris, uno de los datos biométricos más seguros que tenemos los seres humanos. Estos datos no están claro para que son utilizados y prometen a los que aceptan un pago de entre G. 50 mil a G. 100 mil.