En una mesa de debate del Congreso Mundial de Móviles (MWC, siglas en inglés) en Barcelona, sus representantes argumentaron que, de lo contrario, Europa quedará relegada en comparación con otras potencias.
El presidente de la española Telefónica, Marc Mutra, pidió que se les permita ganar escala (mayor presencia en el mercado sin disparar costes) como parte de un "contrato social" y, a cambio, los operadores se comprometen a invertir en tecnología.
"Una mayor inversión permitirá mejores servicios, mayor calidad y más eficiencia, lo que se trasladará también en precios", argumentó.
Sobre los cambios profundos de la tecnología, se refirió a la evolución de la inteligencia artificial (IA) en los últimos tres meses, que ha sido el mayor progreso en 30 años, mientras que la UE no ha modificado la regulación en los últimos doce meses, un año después de que los operadores le reclamaran estos cambios.
"Si queremos autonomía estratégica, necesitamos productos de ciberseguridad. Eso significa entenderla, gestionarla y, cuando sea necesario, apoyarnos en terceros", manifestó.
Advirtió de la necesidad de invertir en IA, ya que es "ingenuo" pensar que Europa tendrá acceso garantizado a los productos de más avanzados de esta tecnología dentro de diez años.
El consejero delegado de la alemana Deutsche Telekom, Tim Höttges, reprochó a la UE que hable de mejorar la legislación, pero no se haya hecho nada para incentivar la inversión.
"Se dijo que se eliminaría el 50 % de la burocracia y no se ha eliminado nada. Al contrario: hay más regulación", lamentó.
Más allá de las telecomunicaciones, le preocupan la nube, la IA y los chips. "Debemos hacer todo lo posible para no quedarnos atrás también ahí", apuntó.
El consejero delegado de Eutelsat, Jean-François Fallacher, se refirió a los satélites, que requieren una inversión elevada y que son estratégicos para Europa en aspectos como los servicios directos a los dispositivos móviles.
El sector satelital compite con gigantes estadounidenses y chinos y Europa "necesita escala", una acción conjunta y evitar la tentación de que cada país quiere desarrollar su propia "solución nacional", avisó.
