Según las previsiones del Ministerio de Turismo y la Asociación Internacional de Líneas de Cruceros (CLIA), el sector espera superar los 72.000 empleos generados en el ciclo anterior.
La nueva temporada contará con ocho cruceros dedicados a las rutas por la costa brasileña, uno más que en la pasada, lo que elevará la oferta de plazas en un 24 %.
A eso se sumarán 28 buques internacionales de larga distancia, pertenecientes a 22 compañías, que realizarán más de 200 escalas en 32 puertos y puntos de parada del país.
Para el ministro de turismo, Gustavo Feliciano, eso impactará positivamente a toda la cadena de servicios, desde el transporte y el alojamiento hasta la alimentación y el comercio local, que se beneficiarán con nuevos empleos e ingresos.
En un comunicado, la cartera explicó que el puerto de Santos, en el estado de São Paulo, será el más beneficiado con un impacto económico que se prevé sea de más de 616 millones de reales (unos 114 millones de dólares).
Le sigue Río de Janeiro, con una inyección estimada en 304 millones de reales (56 millones de dólares).
En el nordeste del país, para los puertos de Salvador y Maceió, capitales de los estados de Bahía y Alagoas, se prevé que reciban unos 175 y 137 millones reales (unos 32 y 25 millones de dólares).
Mientras que en el sur, el más beneficiado será el balneario de Camboriú, en el estado de Santa Catarina, con un impacto económico estimado de 190,6 millones de reales (unos 35,3 millones de dólares).
