OceanX: la misión que investiga la vida oculta en las profundidades marinas de Indonesia

Esta imagen, tomada el 9 de enero de 2026, muestra a científicos indonesios dentro del sumergible Neptune de OceanX, a cientos de metros bajo la superficie, frente a la isla indonesia de Célebes (Sulawesi).
Esta imagen, tomada el 9 de enero de 2026, muestra a científicos indonesios dentro del sumergible Neptune de OceanX, a cientos de metros bajo la superficie, frente a la isla indonesia de Célebes (Sulawesi).020015+0000 SARA HUSSEIN

Frente a Indonesia, un sumergible de OceanX se sumerge casi 1.000 metros en busca de nuevas especies y soluciones contra la contaminación. Este mes, científicos indonesios exploran los misterios de un fondo marino poco conocido, mostrando un mundo fascinante y vulnerable.

Un sumergible con cúpula frontal se sumerge lentamente en el mar frente a Indonesia y desciende casi 1.000 metros en busca de nuevas especies, microbios que comen plástico y compuestos que algún día podrían convertirse en medicamentos.

Esta fotografía, tomada el 9 de enero de 2026, muestra un coral a más de 900 metros de profundidad siendo filmado por un sumergible de OceanX frente a la isla de Célebes, Indonesia.
Esta fotografía, tomada el 9 de enero de 2026, muestra un coral a más de 900 metros de profundidad siendo filmado por un sumergible de OceanX frente a la isla de Célebes, Indonesia.

Este mes AFP se sumó a uno de los dos sumergibles de OceanX, una organización sin fines de lucro respaldada por el multimillonario Ray Dalio y su hijo, que lleva a científicos hasta su barco OceanXplorer para estudiar el mundo marino.

El barco cuenta con laboratorios para secuenciación genética, un helicóptero para estudios aéreos y un vehículo operado a distancia (VOD) capaz de descender hasta 6.000 metros bajo la superficie.

Esta foto, tomada el 11 de enero de 2026, muestra especímenes de aguas profundas no identificados traídos por un sumergible al OceanXplorer, un buque de investigación operado por la organización marina sin fines de lucro OceanX, en aguas frente a la isla de Célebes.
Esta foto, tomada el 11 de enero de 2026, muestra especímenes de aguas profundas no identificados traídos por un sumergible al OceanXplorer, un buque de investigación operado por la organización marina sin fines de lucro OceanX, en aguas frente a la isla de Célebes.

Sus dos sumergibles disponen de todo, desde brazos hidráulicos de recolección y tubos de succión hasta cámaras de alta definición, lo que les permite desvelar la vida que se encuentra en algunas de las condiciones más extremas del planeta.

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La misión más reciente del barco se centra en una cadena de montes submarinos frente a la isla de Célebes, en Indonesia, que los científicos a bordo cartografiaron el año pasado.

Un nuevo equipo de científicos indonesios ahora estudia su biodiversidad, mediante inmersiones en sumergible que colocan a los investigadores directamente en el entorno estudiado.

Esta foto, tomada el 10 de enero de 2026, muestra a la tripulación del OceanXplorer, un buque de investigación operado por la organización marina sin fines de lucro OceanX, operando un vehículo operado remotamente (ROV) en una sala de control mientras científicos marinos monitorean transmisiones de las profundidades marinas en aguas frente a la isla de Célebes.
Esta foto, tomada el 10 de enero de 2026, muestra a la tripulación del OceanXplorer, un buque de investigación operado por la organización marina sin fines de lucro OceanX, operando un vehículo operado remotamente (ROV) en una sala de control mientras científicos marinos monitorean transmisiones de las profundidades marinas en aguas frente a la isla de Célebes.

Cuando el sumergible supera los 200 metros de profundidad, desaparecen los últimos vestigios de luz y el índigo se desvanece hasta la oscuridad total.

Husna Nugrahapraja, un científico indonesio en la misión, admitió sentirse “un poco nervioso y ansioso” durante su primer descenso en sumergible.

Al principio es un entorno “muy solitario”, dijo a la AFP este profesor adjunto del Institut Teknologi Bandung.

Las luces de la nave ofrecían la única iluminación, revelando nubes de “nieve marina”, una lluvia de desechos, incluidos animales en descomposición, que cae de forma continua hacia las profundidades y crea la impresión de un televisor antiguo atascado entre canales.

Esta foto, tomada el 10 de enero de 2026, muestra a la especialista indonesia en crustáceos Pipit Pitriana, de la Agencia Nacional de Investigación e Innovación (BRIN), organizando especímenes de aguas profundas recolectados por un sumergible a bordo del OceanXplorer.
Esta foto, tomada el 10 de enero de 2026, muestra a la especialista indonesia en crustáceos Pipit Pitriana, de la Agencia Nacional de Investigación e Innovación (BRIN), organizando especímenes de aguas profundas recolectados por un sumergible a bordo del OceanXplorer.

Así, se torna visible vida marina que la mayoría de la gente nunca ve, incluidos delicados ctenóforos que exhiben como pequeñas luces a lo largo de sus costados.

Sifonóforos —criaturas en gran medida translúcidas con formas caprichosas que recuerdan a dibujos de niños pequeños— resplandecía mientras viajan a la deriva.

Espectáculo de luces

El sumergible Neptune del OceanXplorer está diseñado para recolección y observación científica, mientras que su nave Nadir cuenta con cámaras y luces ideales para contenido multimedia de alta gama.

Esta foto, tomada el 9 de enero de 2026, muestra a la especialista indonesia en crustáceos Pipit Pitriana (izquierda), de la Agencia Nacional de Investigación e Innovación (BRIN), conversando con otros científicos marinos sobre especímenes de aguas profundas recolectados por un sumergible, a bordo del OceanXplorer.
Esta foto, tomada el 9 de enero de 2026, muestra a la especialista indonesia en crustáceos Pipit Pitriana (izquierda), de la Agencia Nacional de Investigación e Innovación (BRIN), conversando con otros científicos marinos sobre especímenes de aguas profundas recolectados por un sumergible, a bordo del OceanXplorer.

Eso refleja la idea de OceanX de que las imágenes impactantes hacen que la investigación sea más accesible y tenga mayor alcance.

Los sumergibles no descienden tan profundo como un vehículos de control remoto, pero ofrecen una perspectiva única, explicó Dave Pollock, jefe del equipo de sumergibles de OceanX.

Esta foto, tomada el 10 de enero de 2026, muestra a Dave Pollock, jefe del equipo de sumergibles de OceanX, posando sobre un sumergible dentro del hangar del OceanXplorer, un buque de investigación operado por la organización marina sin fines de lucro OceanX, en aguas frente a la isla de Célebes (Sulawesi).
Esta foto, tomada el 10 de enero de 2026, muestra a Dave Pollock, jefe del equipo de sumergibles de OceanX, posando sobre un sumergible dentro del hangar del OceanXplorer, un buque de investigación operado por la organización marina sin fines de lucro OceanX, en aguas frente a la isla de Célebes (Sulawesi).

“Vienen científicos muy escépticos con los sumergibles”, dijo a AFP, para añadir que “casi sin excepción todo científico escéptico que sube a bordo cambia de opinión”.

Los sumergibles también brindan experiencias únicas, como los destellos de luz llamados bioluminiscencia que muchos animales de aguas profundas producen para comunicarse, defenderse o atraer pareja.

Los potentes haces de luz de la nave pueden emplearse para provocar la exhibición.

Esta foto, tomada el 10 de enero de 2026, muestra a la tripulación del OceanXplorer, un buque de investigación operado por la organización marina sin fines de lucro OceanX, operando un vehículo operado remotamente (ROV) en una sala de control, en aguas frente a la isla de Célebes (Sulawesi).
Esta foto, tomada el 10 de enero de 2026, muestra a la tripulación del OceanXplorer, un buque de investigación operado por la organización marina sin fines de lucro OceanX, operando un vehículo operado remotamente (ROV) en una sala de control, en aguas frente a la isla de Célebes (Sulawesi).

Primero, se apagan todas las luces. Incluso se cubre el panel de control interno, sumiendo a los ocupantes de la nave en la oscuridad total. Luego, el sumergible hace parpadear sus luces varias veces mientras los que van a bordo cierran los ojos.

Cuando los abren, aparece un paisaje submarino como una galaxia de estrellas: los destellos blanquiazules de criaturas que van desde el plancton y las medusas hasta los camarones y los peces que responden a las luces del sumergible.

Pollock, que ha pasado cientos de horas buceando en sumergibles, considera algunos de los espectaculares eventos de “bioluminiscencia de rebote” entre los momentos más memorables de su carrera.

Esta foto, tomada el 9 de enero de 2026, muestra a la tripulación del OceanXplorer, un buque de investigación operado por la organización marina sin fines de lucro OceanX, saltando al mar desde una embarcación para nadar hacia un sumergible que ha salido a la superficie y colocar una línea de recuperación, en aguas frente a la isla de Célebes (Sulawesi).
Esta foto, tomada el 9 de enero de 2026, muestra a la tripulación del OceanXplorer, un buque de investigación operado por la organización marina sin fines de lucro OceanX, saltando al mar desde una embarcación para nadar hacia un sumergible que ha salido a la superficie y colocar una línea de recuperación, en aguas frente a la isla de Célebes (Sulawesi).

Los sumergibles se usan en muchos ámbitos, pero ahora muchos los asocian con la implosión submarina del Titan, en 2023, que mató a cinco personas durante un viaje para explorar los restos del Titanic.

Pollock recalcó que, a diferencia del Titan, los vehículos del OceanXplorer “están diseñados para ser seguros” y equipados con sistemas de respaldo, incluida una reserva de cuatro días de soporte vital de emergencia.

“Sabemos tan poco”

Para exploraciones más profundas, los científicos dependen del VOD de OceanX, operado desde una “sala de control de misión” de aspecto futurista.

Un conjunto de pantallas muestra el lecho marino, en gran medida yermo, mientras un operador usa un joystick para manejar el brazo hidráulico del robot desde miles de metros por encima.

Esta foto, tomada el 12 de enero de 2026, muestra a un piloto (centro) y a científicos marinos indonesios sentados dentro de un sumergible tras ser liberados del OceanXplorer, un buque de investigación operado por la organización marina sin fines de lucro OceanX, para iniciar una inmersión en aguas frente a la isla de Célebes (Sulawesi).
Esta foto, tomada el 12 de enero de 2026, muestra a un piloto (centro) y a científicos marinos indonesios sentados dentro de un sumergible tras ser liberados del OceanXplorer, un buque de investigación operado por la organización marina sin fines de lucro OceanX, para iniciar una inmersión en aguas frente a la isla de Célebes (Sulawesi).

Todo se asemeja a una misión espacial, con un intrépido VOD que recorre un terreno desolado y distante. Pero aquí hay alienígenas.

Al menos así parecen a ojos no entrenados algunas de las especies encontradas.

Hay una langosta blanca, aspirada para su examen en superficie, y un pepino de mar cuyos pinchos colapsan en espaguetis negros cuando llega al barco.

Cuando regresa el ROV, se produce una carrera entusiasmada por las muestras, entre ellas agua de mar, sedimento y un lirio de mar del largo de un antebrazo cubierto de un líquido color naranja.

Esta foto, tomada el 9 de enero de 2026, muestra a Larissa Fruehe (derecha), científica alemana especializada en ADN ambiental (eDNA), conversando sobre métodos para filtrar plancton a partir de muestras de agua de mar con un científico marino indonesio a bordo del OceanXplorer, un buque de investigación operado por la organización marina sin fines de lucro OceanX, en aguas frente a la isla de Célebes (Sulawesi).
Esta foto, tomada el 9 de enero de 2026, muestra a Larissa Fruehe (derecha), científica alemana especializada en ADN ambiental (eDNA), conversando sobre métodos para filtrar plancton a partir de muestras de agua de mar con un científico marino indonesio a bordo del OceanXplorer, un buque de investigación operado por la organización marina sin fines de lucro OceanX, en aguas frente a la isla de Célebes (Sulawesi).

La especialista en crustáceos Pipit Pitriana, de la Agencia Nacional de Investigación e Innovación de Indonesia, está fascinada con la langosta capturada, así como con unos percebes del tamaño de una perla que cree que podrían ser nuevos para la ciencia.

Grandes partes del océano, especialmente el fondo marino profundo, ni siquiera están cartografiadas, y mucho menos exploradas.

Esta imagen, tomada el 9 de enero de 2026, muestra al director de fotografía de OceanX, Adam Wolfbrandt, reapareciendo a la superficie a bordo del sumergible Nadir tras una inmersión frente a la isla indonesia de Célebes (Sulawesi).
Esta imagen, tomada el 9 de enero de 2026, muestra al director de fotografía de OceanX, Adam Wolfbrandt, reapareciendo a la superficie a bordo del sumergible Nadir tras una inmersión frente a la isla indonesia de Célebes (Sulawesi).

Este mes entró en vigor un nuevo tratado para proteger las aguas internacionales, pero el océano enfrenta amenazas que van desde la contaminación por plástico y el aumento de las temperaturas hasta la acidificación.

“Nuestro mar es en su mayoría muy profundo (...) Pero sabemos muy poco sobre la biodiversidad de las profundidades marinas”, comentó.