Sam Altman se disculpará por los fallos de OpenAI en la matanza de Tumbler Ridge

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Toronto (Canadá), 5 mar (EFE).- Sam Altman, el máximo dirigente de OpenAI, la compañía que ha desarrollado ChatGPT, se disculpará ante los habitantes de Tumbler Ridge, donde el 10 de febrero una adolescente mató a ocho personas, por no advertir a las autoridades que había detectado acciones preocupantes a través de sus interacciones con el sistema de chat de inteligencia artificial.

El jefe de Gobierno de la provincia canadiense de Columbia Británica, donde se produjo la matanza, David Eby, anunció este jueves que Altman acordó disculparse con Tumbler Ridge durante un encuentro que mantuvieron virtualmente.

Tras la conversación, en la que también estuvo presente el alcalde de Tumbler Ridge, Darryl Krakowka, Eby afirmó que "todos en la llamada reconocieron que una disculpa no es ni mucho menos suficiente, pero también que es totalmente necesaria".

OpenAI también desarrollará junto con el Gobierno provincial una serie de recomendaciones para regular la inteligencia artificial, que serán presentadas al Gobierno federal.

La reunión de Altman con Eby y Krakowka se produce un día después de que el consejero delegado de OpenAI conversara con el ministro de Inteligencia Artificial de Canadá, Evan Solomon, también para tratar las acciones de la compañía.

Altman se comprometió con Solomon a que OpenAI proporcionará a Ottawa un informe sobre las prácticas de ChatGPT para detectar usuarios que pueden ser considerados peligrosos y las acciones que la empresa toma en esas circunstancias.

El pasado 10 de febrero, Jesse Van Rootselaar, de 18 años de edad, mató a tiros a ocho personas en la remota localidad de Tumbler Ridge, en el oeste del país: cinco niños de 12 y 13 años, una profesora, además de su madre y su hermano. Tras cometer la matanza, Van Rootselaar, que sufría trastornos mentales, se suicidó.

A finales de febrero, el periódico The Wall Street Journal reveló que, en junio, meses antes de la matanza, OpenAI canceló la cuenta de Van Rootselaar por sus interacciones con ChatGPT, ya que incluían referencias a casos de ataques con armas.

Pero a pesar de que las acciones de Van Rootselaar fueron lo suficientemente preocupantes para que ChatGPT cancelase su cuenta, la empresa no advirtió a las autoridades canadienses sobre el posible riesgo que podía haber supuesto ara la comunidad.

La empresa señaló que solo informó a las autoridades de las publicaciones de Van Rootselaar tras el tiroteo porque consideró que no eran lo suficientemente graves como para avisar a la Policía.