El director ejecutivo de la compañía, Jensen Huang, la bautizó como Vera Rubin Space-1 -en honor a la astrónoma estadounidense pionera en la materia oscura- y afirmó que tanto Nvidia como sus socios ya se encuentran en la fase de desarrollo.
Según explicó Huang, el objetivo es establecer centros de datos en órbita que permitan procesar información en tiempo real sin depender de la latencia que supone enviar los datos a la superficie terrestre para su análisis.
No obstante, destacó hoy en la conferencia de desarrolladores GTC que "es algo muy complicado de llevar a cabo" y que, a diferencia de la Tierra, en el vacío espacial no existe la conducción ni la convección para disipar el calor.
"Solo hay radiación", explicó, y agregó que tienen que encontrar "la manera de refrigerar estos sistemas una vez que se encuentren en el espacio".
Con este anuncio, Nvidia busca consolidar su dominio absoluto en el hardware de IA, extendiendo su mercado desde los servidores terrestres hasta la infraestructura crítica en el cosmos.
Aetherflux, Axiom Space, Kepler Communications, Planet Labs PBC, Sophia Space y Starcloud están utilizando las plataformas de computación acelerada de Nvidia para impulsar las misiones espaciales de próxima generación, según un comunicado de la firma.
