La Unesco lanzó el Observatorio de Inteligencia Artificial en Educación para América Latina y el Caribe, orientado a apoyar a los Estados en la integración de estas tecnologías en sus sistemas educativos "para que se traduzca en más y mejores oportunidades para todos", señaló el organismo.
El objetivo es orientar políticas públicas, fortalecer capacidades, generar innovaciones y promover un uso ético y equitativo de la IA en los sistemas educativos de la región.
Un nuevo tipo de neuronas artificiales que generan señales eléctricas lo bastante realistas como para activar células cerebrales vivas de tejidos de ratón demostraría, según ingenieros de la Universidad Northwestern (EE.UU.), un nivel de biocompatibilidad.
Estos nuevos dispositivos, flexibles y de bajo costo, apuntan hacia una informática más eficiente energéticamente, según un estudio de Nature Nanotechnology, lo que puede significar un paso hacia la creación de dispositivos electrónicos capaces de comunicarse directamente con el sistema nervioso, con aplicaciones en interfaces cerebro-máquina y neuroprótesis para la audición, la visión y el movimiento.
Claude Mythos Preview, de Anthropic, es un modelo de computación con capacidades avanzadas en programación y ciberseguridad cuyo acceso público fue vetado por el riesgo que podría suponer para la seguridad global, al facilitar potencialmente formas sofisticadas de hackeo.
La tecnológica lanzó además el denominado Proyecto Glasswing —nombre inspirado en una mariposa de alas transparentes que se camufla a plena vista—, una iniciativa de defensa en ciberseguridad a la que tendrán acceso más de 40 organizaciones, entre ellas Amazon, Apple, Google, Microsoft, Nvidia, CrowdStrike, JPMorgan Chase y Cisco, con el objetivo de reforzar la protección frente a amenazas emergentes.
Una coalición de 75 organizaciones instó a Meta a rescindir su plan para equipar sus gafas de IA, de las marcas Ray-Ban y Oakley, con tecnología de reconocimiento facial, ya que representa "una amenaza inaceptable" para la privacidad y la libertad, e impactaría a las poblaciones vulnerables, personas de color, mujeres, niños, inmigrantes, las minorías religiosas y la comunidad LGTBIQ+.
Las gafas se podrían utilizar para reconocer a desconocidos en protestas y cuya información recogida podría ser vinculada a bases de datos sobre empleo, hábitos, salud y relaciones de la persona identificada.
Una reciente investigación global de Korn Ferry revela una paradoja: si bien el 42 % de los directores de recursos humanos de empresas priorizan la inversión en IA, solo el 5 % está preparado para adoptarla.
Según la consultora organizacional, en dicha adopción las compañías deben enfocarse en generar claridad sobre los acelerados cambios; priorizar proyectos de IA que muevan el negocio; fomentar una cultura de interacción constante; estimular la curiosidad para adquirir nuevas habilidades y reconocer con transparencia el temor al desplazamiento.
'Critique' (Crítica), de Microsoft, permite a su agente de investigación de Copilot, la IA de la empresa, unir el modelo ChatGPT, de OpenAI, con Claude, de Anthropic, cuando la mayoría de los flujos de trabajo dependen de un solo motor.
Con la nueva arquitectura de Microsoft, las responsabilidades se dividen entre dos "socios" de IA, el de OpenAI se encarga de la exploración profunda y la redacción del borrador, y el de Anthropic actúa como revisor crítico, validando las afirmaciones del primero, verificando las fuentes y mejorando la estructura antes de un informe final.
La Red MapBiomas Perú lanzó una plataforma colaborativa diseñada para procesar y validar con rigor científico las alertas de deforestación en el país y generar datos en tiempo real de este fenómeno que amenaza la biodiversidad.
La herramienta revisa las alertas de deforestación de las plataformas GeoBosques, del Ministerio del Ambiente, y GLAD, de la Universidad de Maryland, y junto a imágenes satelitales de alta resolución crea una base de información accesible y gratuita para la sociedad civil, medios de comunicación y Gobiernos.
Usar la IA mejora la eficiencia en las industrias creativas, pero daña la reputación de los creadores, reveló un estudio de la Universidad Internacional de Florida (FIU) que midió las opiniones de consumidores de videojuegos y publicidad en EE.UU.
La investigación encontró que, "desde la perspectiva" del consumidor, "hay una penalidad reputacional asociada con divulgar el uso de IA (...)".
