"Por fin está sucediendo", exclamó Christine Antlanger-Winter, directora general de Google Austria y Suiza, en una rueda de prensa previa a la ceremonia de colocación de la primera piedra del futuro centro en la localidad de Kronstorf, en el norte de la república alpina.
Antlanger-Winter no reveló los costos de construcción, limitándose a señalar que se trata de una "inversión significativa", informó la televisión pública ORF.
Según la directora general, la instalación tendrá una eficiencia energética alta, con un consumo de electricidad que no superará los 150 megavatios.
El plan prevé para el próximo año la conclusión de las obras de este centro de datos, que sería el número 37 a nivel mundial, el undécimo en Europa y el primero en Austria.
El proyecto comenzó en 2008, cuando Google adquirió un terreno de 70 hectáreas en Kronstorf con la intención de instalar allí su centro de datos, pero poco después surgieron problemas de incumplimiento contractuales que terminaron con un acuerdo reduciendo el área a 50 hectáreas.
Otros contratiempos surgieron durante la construcción, que comenzó antes de la ceremonia oficial de hoy, como la detección de más de 30 infracciones de diversas normativas, entre ellas de seguridad social, que motivaron la suspensión temporal de las obras.
