Aunque muchas plantas presentan rasgos carnívoros, como la captura de presas, para ser clasificadas formalmente como tal deben mostrar adaptaciones para atraer y capturar a sus presas, así como para digerirlas y absorber sus nutrientes.

Las observaciones de campo y los análisis de muestras indicaron que había insectos atrapados en los pelos glandulares de 43 de los 45 ejemplares estudiados y que las plantas maduras presentaban una media de 71 insectos atrapados.
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Similitudes genómicas con otras plantas carnívoras
El equipo buscó indicios de digestión y absorción de nutrientes para corroborar la hipótesis de carnivorismo para lo que identificaron la actividad de la fosfatasa, una enzima digestiva que se encuentra habitualmente en las plantas carnívoras, lo que sugiere que podría ser capaz de digerir a sus presas.

El siguiente paso fue alimentar a las plantas con moscas Drosophila marcadas con una forma estable de nitrógeno para analizar si eran capaces de absorber los nutrientes.
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El análisis genético, por su parte, reveló similitudes genómicas con otras plantas carnívoras que han evolucionado de forma independiente, incluidos genes relacionados con la atracción de presas, la digestión y la absorción de nutrientes.
