"Ha sido una carrera dura. No tuvimos el ritmo necesario durante todo el fin de semana; y ya nos esperábamos que la carrera iba a ser complicada", comentó el doble campeón mundial asturiano, con 32 victorias y 106 podios en la categoría reina, después de la carrera disputada en torno al estadio de los MIami Dolphins, equipo de la NFL, la liga profesional de fútbol americano.
"Tuvimos los mismos problemas que llevamos teniendo durante todo el año y no pudimos sacar provecho de alguna situación caótica que se pudiese producir por delante nuestra", declaró el ovetense, cuyo AMR25 no mejora el coche del año pasado y que este domingo acabó un puesto por delante de su compañero, el canadiense Lance Stroll.
"Necesitamos mejorar y esperemos dar un paso adelante en Imola (Italia, sede del próximo Gran Premio, el de Emilia-Romagna), donde esperamos dar un paso adelante con las cosas nuevas que llevemos. Pero todos las van a llevar", apuntó Alonso, en una segunda juventud a los 43 años, este domingo en Miami.
