"Tuvimos mejor ritmo de lo esperado, mejor que en los libres, pero al final seguimos estando bastante lejos de nuestros rivales", manifestó el talentoso piloto madrileño, de 31 años, con cuatro triunfos y 29 podios en la Fórmula Uno -uno de ellos, al acabar tercero hace dos años en Spielberg-, en la que disputa su duodécima temporada, la segunda desde que pilota en Williams.
"Efectuamos un par de cambios, que hicieron el coche más conducible; y estábamos luchando con coches con los que no esperábamos hacerlo, algo que es positivo", opinó Sainz, hijo del doble campeón mundial español de rallys -y cuádruple ganador del Rally Dakar- de idéntico nombre.
"Sin embargo tuvimos un problema eléctrico y mi coche se quedó parado", explicó.
"Está claro que no estamos donde queremos en cuanto a rendimiento se refiere, pero llevaremos una pequeña evolución en Silverstone que esperamos nos sitúe de nuevo en una posición mucha más competitiva de la que estamos ahora", manifestó Sainz este domingo en el Red Bull Ring de Spielberg, en la Steiermark austriaca.
