Desde agosto del 2023 que diversos equipos de alto valor que son patrimonio del Instituto de Previsión Social (IPS), están bajo el sol y la lluvia, en el predio del Hospital Central. El caso fue denunciado ante el Ministerio Público y, posteriormente, una parte de los equipos fueron retirados por la empresa proveedora Neighpart S.A, representada por Claudio Escobar Brizuela.
La situación de los equipos biomédicos que aún siguen en el patio del Hospital Central desde hace tres años, fue motivo de un profundo debate en la última sesión del Consejo de Administración, liderado actualmente por Isaías Fretes.

Durante la sesión, se cuestionó duramente que unos US$ 20 millones en equipos médicos, se encuentren en un estado de deterioro crítico. La millonaria compra, entregada el primer mes de la gestión de Jorge Brítez en agosto del 2023, es hoy un símbolo de la negligencia administrativa y la absoluta falta de planificación técnica.
Equipos a la intemperie en IPS: el abandono de un patrimonio millonario
Lo que debió ser la modernización del área quirúrgica del Hospital Central se transformó en un cementerio de tecnología médica. Durante la reciente sesión del Consejo de Administración, se confirmó que, si bien una parte de los equipos se encuentra resguardada en contenedores, las piezas de mayor porte y valor se hallan todavía abandonadas a la intemperie, expuestas directamente a las inclemencias del tiempo en la zona posterior del predio del Hospital Central.
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La adjudicación de estos quirófanos modulares fue otorgada a la firma Neighpart SA, empresa mimada en las licitaciones del IPS, pero que ya fue objeto de múltiples cuestionamientos y denuncias debido a incumplimientos en procesos de licitación pública.
Los equipos llegaron al predio hospitalario como parte de un lote para la modernización del área quirúrgica que según el proyecto, sería instado en el séptimo piso de la edificación vieja del hospital. Sin embargo, la obra había quedado en stand by, debido a que se confirmó la inviabilidad del proyecto, por no contaba con la capacidad estructural para soportar el peso de esa tecnología.

“La primera cosa que se hizo mal fue comprar algo sin prever su lugar. Segundo error que fue costosísimo y no se calculó la estructura del edificio. Se compró algo sin prever dónde vamos a colocar”, crítico Isaías Fretes en sesión, tras enterarse del ”elefante blanco” de costosos equipos.
Una “solución” que agravó el problema
Ante la imposibilidad de instalar los quirófanos en su ubicación original, se barajaron alternativas que, según se expuso durante la sesión, no hacen más que ratificar la cadena de errores.
Se conoció en sesión que el sitio alternativo para la ubicación del bloque quirúrgico, también registra problemas y está parada. Se explicó al Consejo que dicho lugar tampoco se ajusta a las condiciones adecuadas, ya que la proximidad con áreas críticas —como resonadores magnéticos y sus campos magnéticos— pondría en riesgo la operatividad de los equipos quirúrgicos inteligentes.
El presidente del IPS, fue tajante al cuestionar cómo se permitió una inversión de tal magnitud sin un proyecto ejecutivo que integrara la realidad edilicia del Hospital Central.
¿Cuánto pago el IPS por los equipos que están abandonados?
Cuando este caso se dio a conocer en septiembre del 2023, los datos en la página web de la Dirección Nacional de Contrataciones Públicas mostraban que la LPN con ID 373013, “Reacondicionamiento con suministro e instalación de quirófanos modulares para el Bloque Quirúrgico Central del Hospital Central del IPS”, fue convocada en noviembre del 2019 y adjudicada en febrero del 2020. El contrato, por G. 53 mil millones, se firmó durante la administración de Andrés Gubetich.
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Su sucesor, Vicente Bataglia, asumió el cargo el 11 de marzo del 2021, por lo que la responsabilidad de seguimiento de pagos y posterior recepción de los equipos, recaería sobre la administración de Bataglia.
Según la web de Contrataciones Públicas, el primer pago realizado por IPS por los equipos quirúrgicos fue de G. 9.984.429.091, en marzo del 2020. Posteriormente se realizaron varios desembolsos desde 2022, es decir, que casi todos los pagos fueron realizados durante la administración de Bataglia, pese incluso a que ese 2 de agosto del 2022, la empresa Neighpart S.A fue sancionada por Contrataciones Públicas. En total, el IPS pagó G. 46.310 millones a la empresa superproveedora del Estado.
Auditoría en marcha
En noviembre del 2024, desde la Dirección de Mantenimiento del IPS, se aseguró a ABC que la preocupación de que estos equipos estén bajo el sol y la lluvia es infundada, indicando que los mismos “no están abandonados” y, que “son para estar a la intemperie” una vez instalados.
”Este tipo de tecnología médica se destruye si no se usa. Hace años que están tirados en el patio. Estamos hablando de US$ 20 millones que están tirados; están en el lugar donde no debe de estar", opinó al respecto Isaías Fretes, tirando por tierra la defensa que el IPS ensayó por tanto tiempo.
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La indignación en el seno del Consejo de Administración ha derivado en una orden directa: realizar una inspección in situ esta misma semana. Los consejeros, acompañados de equipos técnicos y jurídicos, pretenden verificar personalmente el estado de los equipos “a cielo abierto” y proceder a la apertura de los contenedores para determinar si el daño es irreversible.
Mientras los asegurados enfrentan la falta de insumos básicos y esperas interminables para cirugías, equipos que costaron millones y se pagaron con dinero del aportante, continúan desmoronándose en el fondo del predio hospitalario, convirtiéndose en el recordatorio más amargo de una gestión que priorizó la compra de tecnología por encima de la lógica y el cuidado de los bienes del seguro social.
