"Nos habría gustado ganar y si no ser más competitivo. El 3-0 es difícil de asumir", afirmó en una rueda de prensa. "Quiero pensar que hemos sentado las bases para lo que viene pero hay que recuperarse física y mentalmente y ya hablaremos de la temporada", apuntó.
"No hemos jugado un buen partido, los jugadores se han esforzado y han luchado. No hemos empezado bien pero con muchísima lucha estábamos dentro, el inicio del tercero ha sido muy frustrante y ahí se he roto el partido. Nada que decir de los jugadores que han luchado hasta el final", añadió.
El técnico recordó que el Real Madrid había sido ya el mejor de la fase regular y admitió que lo fue también en la final. "Aunque en el primero competimos 30 minutos y en el segundo 40, han sido superiores a nosotros. Nos han ganado 3-0, es duro pero hay que aceptarlo y asumirlo. Hay veces que el rival te supera y solo te queda darle la mano y volver a casa para ver qué puedes hacer para volver a tener esta oportunidad", destacó.
"Jugar la final está muy bien pero no podemos conformarnos, de lo que estoy contento es del trabajo del día a día y lo que han ido mejorando los jugadores, unos más que otros. Estoy contento de la mentalidad del grupo", apuntó.
Preguntado por el hecho de que fuera el último partido del Valencia Basket en la Fonteta dijo ser "más de las personas que de los sitios" pero reconoció el impacto de este pabellón.
"He venido mucho como visitante y tengo muchos recuerdos del principio. He visto los esfuerzos de la familia Roig para que fuera un pabellón muy bueno. También he tenido la fortuna de estar en dos etapas y hay que despedir con honores esta instalación pero sobre todo, salir y mirar a la derecha (al Roig Arena), que va a ser otro nivel", concluyó.
