Jordi Fernández comenzó su segundo año al frente de los Nets como entrenador jefe, después de un primer curso acabado con balance de 26 victorias y 56 derrotas en un momento de refundación de la franquicia neoyorquina.
El verano no cambió los objetivos de los Nets, enfocados en seguir creciendo poco a poco encomendados a un técnico que, en el último curso, dio muestra de gran preparación e inteligencia táctica pese a contar con una plantilla de nivel modesto.
Pero los límites defensivos de su equipo volvieron a emerger en Charlotte, donde los Nets terminaron con nueve jugadores por arriba de los diez puntos.
Brandon Miller brilló con 25 puntos, LaMelo Ball aportó 20 y Miles Bridges consiguió un doble doble de 18 puntos y once rebotes.
El mejor de los Nets fue el pívot Nic Claxton, con 17 puntos, mientras que Cam Thomas aportó quince.
