Íñiguez, después de las derrotas contra el Fenerbahçe en el primer asalto del 'play-in' (87-69) y el Perfumerías Avenida (83-79), ha afirmado que las "aves carroñeras" siempre aparecen y que le "flipa mucho" detectar "pesimismo" e "incomprensión" en un momento "muy complicado" para el equipo a nivel físico.
Al respecto puso como ejemplo que la preparadora física del equipo está teniendo que entrenar como jugadora para poder trabajar cinco contra cinco.
"Quiero aislar al equipo del entorno porque desde el principio no está siendo justo. Se mueven como 'hooligans' cuando ganamos y con decepción cuando parece que no conseguimos los resultados que tenemos que conseguir. Parece que este equipo tiene que ganar la Euroliga, la Liga y la Copa de la Reina. Pues en estas condiciones no vamos a ganar nada, cero. Que lo tengan muy claro", ha dicho.
En este sentido ha reivindicado que el equipo "peleará" y llegará hasta donde pueda, pero ha explicado que en estas condiciones, con Marta Canella de baja y con algunas otras jugadoras que no pueden ni entrenar por problemas físicos, "no puedes aspirar a ganar una Copa porque son tres partidos seguidos y una Liga tampoco".
El entrenador vitoriano ha afirmado que no puede pedirle nada más a la afición y ha subrayado que estará "siempre" en el otro lado de ese entorno y que está "muy orgulloso" de su equipo, "más que nunca". "Me da igual que perdamos mañana, contra el Gernika y contra el Zaragoza y que seamos quintas en la liga", ha afirmado.
"Este equipo con toda la situación que atraviesa va a jugar una final a seis de la Euroliga y está luchando por estar entre las mejores de España y detecto pesimismo, como que el equipo no está rindiendo. ¿Pero qué me están contando? ¿Pero la gente dónde vive?", ha asegurado antes de anticipar que no va a "estrellar el autobús" en el partido de este miércoles y que no pretende "vender humo".
Íñiguez ha destacado que el equipo ha hecho "algo histórico" que quedará para los libros en esta Euroliga y que el encuentro contra el Fenerbahçe, gran candidato al título, es "un regalo que nos damos a nosotros mismos".
El Girona debe ganar para forzar el tercer y último asalto del 'play-in', pero se presenta como una gesta por la situación física del equipo y sobre todo por la magnitud del rival, campeón de la Euroliga en 2023 y 2024, subcampeón en 2022 y tercero en 2021 y 2025, y de sus jugadoras.
En el primer partido brillaron Iliana Rupert (20 puntos y 19 de valoración, Kayla McBride (18 y 21), Julie Allemand (5 puntos, 8 rebotes, 11 asistencias y 21 de valoración) y Emma Meesseman (16, 7, 6 y 25).
El Girona llegó al descanso tan solo dos puntos por detrás (37-35), pero el 50-34 de la segunda mitad decantó el partido, junto al 44-26 en puntos en la pintura y a las 22 pérdidas visitantes.
Los dos equipos ya están clasificados para la final a seis de Zaragoza, pero esta eliminatoria previa decide si arrancarán en cuartos de final o directamente en semifinales.
