Luego de la derrota de Cerro Porteño frente al Deportivo Capiatá, y sabiendo de la igualdad entre el Cacique y los repolleros, Olimpia salió al gramado de Para Uno con agresividad a buscar el arco rival desde el primer minuto.
De esta manera, llegó el tanto de José Leguizamón, que subió al área rival para aprovechar un córner, y tras una serie de despejes cortos y el esfuerzo de los franjeados por meter el balón en zona de peligro, el zaguero recibió el balón desde la izquierda y marcó el 1-0.
El visitante contestó probando de media distancia y exigiendo a Aguilar. Olimpia siguió con su fútbol de asociación, y De La Cruz habilitó a Silva, cuya definición fue al cuerpo del golero Espínola, en la que pudo ser el 2-0. Fiel al estilo de su entrenador Francisco Arce, Nacional insistió en salir jugando del fondo y tratando de llegar al área rival con toques precisos.
Cerca del medio tiempo, Olimpia piso el acelerador y generó dos oportunidades, pero no pudo convertir. Primero, con remate acrobático de Erik López, y luego, con una aproximación de Arias, que por poco no empujó el balón para el 2-0.
Ya en la segunda etapa, el partido se volvió cortado, ya que el local desactivó varios avances de su rival con faltas en el medio campo. Nacional fue ordenado y fluido en la salida, desde donde intentó construir la mayoría de sus ataques pero le faltó firmeza.
Daniel Garnero recurrió entonces a Néstor Camacho en su intentod de volver a vulnerar la defensa alba. El segundo tanto del Franjeado llegó recién a los 71’, por intermedio de Hugo Fernández. El volante por izquierda encontró el balón tras un rebote en el arquero rival y fusiló a Espinola.

El segundo tanto acabó con la moral del Trico, y luego Camacho sentenció el compromiso al marcar el tercero, dándole la razón a su DT. El 7 franjeado completó su celebración mostrando la camiseta del fallecido Javier Yegros, a quien el club homenajeó antes del inicio del partido, en lo que fue un final muy emotivo.
