El estadio Luis Alfonso Giagni albergó el duelo entre Sol y un motivado Luqueño, que venía con ímpetu tras ganarle a Guaraní en la pasada jornada pero que de inmediato recibió un baldazo de agua fría. Apenas había arrancado el juego cuando llegó el gol del local.
Jordan aprovechó un tiro libre desde el sector izquierdo para enviar un buen centro al área donde Iván Villalba cabeceo para abrir el marcador. Tras el gol, los azules fueron de inmediato en búsqueda del segundo y los Luqueños cometieron sendas infracciones para frenarlos, lo que provocó varios tiros libres que esta vez no pudieron ser capitalizados.

Luego de unos minutos de intentos locales, Luqueño respondió, también de pelota parada. Un tiro libre dejó solo a Noguera frente a Centurión. El zaguero cabeceó a quemarropa pero el arquero detuvo el balón cerrando las piernas en el último instante. A continuación se filtró Ibarra por derecha y envió un buen disparo que Centurión contuvo nuevamente. Intenso primer tiempo.
Cerca del final de esta etapa, una buena jugada de Sol terminó con una confusión entre Benítez y Barreto que permitió la recuperación de Facundo Cobos en zona peligrosa y el pase de este a Federico Jourdan para que marque el gol.
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En la segunda etapa Luqueño salió al gramado decido a inclinar la cancha a su favor yendo con muchos hombres al área solene. El Danzarín aprovechó la arriesgada estrategia de los auriazules para contraatacar y estuvo cerca de marcar en tres ocasiones. Primero intervino Barreto con una buena atajada, luego los azules no le atinaron al arco y en la tercera un defensa cortó las acciones dentro del área.
A pesar de los ataques recibidos, Luqueño no desistió de su propuesta ofensiva y con coraje logró el empate gracias a los goles de Noguera y Arévalos. El del descuento fue de cabeza del zaguero y el de la igualdad tras un rápido contraataque que le quedó al centrodelantero para la definición.
El cierre del encuentro fue de puras emociones ya que ninguno estaba contento con el resultado. Los de Pablo Escobar estuvieron cerca de un agónico triunfo pero Barreto logró apagar varios incendios y Centurión hizo lo propio en el área local para que el partido termine sin más anotaciones.
