Pasó el primer capítulo del superclásico y el 1-1 dejó más satisfecho a Cerro Porteño, que jugó en Guayaquil y sufrió las bajas de Fernando Amorebieta, Marcos Cáceres y Nelson Haedo Valdez en los días previos al partido. El once, entre suplentes y titulares, respondió al ímpetu y la presión del juego y sumó un punto valioso para tomar fuerzas y confianza para el próximo objetivo.
Después del clásico, la semana será completa nuevamente para el Decano, que antes del debut en la Copa Libertadores (miércoles 4 de marzo contra Delfín en Ecuador), visitará el sábado, a las 20:15, a Nacional por la séptima jornada del torneo Apertura. Daniel Garnero perdió a Roque Santa Cruz, quien sintió una molestia muscular, ya en el calentamiento, y solo disputó la etapa inicial en Para Uno.
Por su lado, el Ciclón cambia el chip y concentra toda la artillería en la revancha de la Fase 3, el miércoles a las 19:15, contra Barcelona. La derrota 1-0 en Guayaquil obliga a la remontada en la Nueva Olla, que tendrá público. Francisco Arce tiene la incógnita de los lesionados en Ecuador, pero cuenta con Diego Churín, quien marcó en el clásico y es una alternativa en ataque.