Daniel Sillman, CEO de Relevent Sports Groups, la empresa organizadora de estos partidos, ha emitido un comunicado anunciando la suspensión.
"La falta de claridad sobre la distancia social y las restricciones en los estadios así como el incierto calendario internacional de fútbol, con la posibilidad de que las distintas ligas europeas y los torneos de la UEFA se jueguen en el verano, hace imposible planificar la International Champions Cup", dijo Sillman.
"Esperamos que los mejores clubes y los mejores partidos vuelvan a esta competición en 2021", añadió.
El Real Madrid recibió unos 12 millones de euros por los tres partidos que disputó en suelo estadounidense en 2019, a lo que habría que sumar el efecto colateral del marketing y la publicidad de su marca en un mercado tan importante como el estadounidense. Sin duda un nuevo revés económico.