En pleno Viernes Santo, la Corte de Nueva York realizó la audiencia, por videoconferencia, de la prisión domiciliaria que solicitió Juan Ángel Napout por temor a contagiarse con la enfermedad del covid-19 en el Instituto Correcional Federal de Miami. La jueza Pamela Chen negó la libertad compasiva del paraguayo por dos razones. La primera: si otorgaban el pedido, también debían liberar a unos 10.000 reclusos que tienen la misma edad (61 años) del exdirigente; la segunda: el expresidente de la APF y de la Conmebol podría fugarse.

Los abogados fueron los primeros en contestar y mencionaron que su cliente es un “tipo inteligente” y “que no se arriesgará a ser un fugitivo internacional y poner en riesgo a su familia”. Posteriormente, habló Napout: “no voy a ser un fugitivo, su señoría (…) No hay forma de que corra. Entiendo que los fiscales tengan esa idea de mí, pero no es mi naturaleza (…) Podría estar en prisión, pero nunca podría ser un fugitivo. Si tengo que disculparme, me disculparé. Solo quiero que me vean como un ser humano, su señoría”.
A pesar de los argumentos de los defensores y del defendido, la magistrada determinó que el exdirectivo continúe en la prisión de Florida, donde cumple la condena de nueve años por fraude y asociación ilícita. Pero antes de culminar la audiencia, Pamela Chen expresó que aguardará la apelación del juicio de Juan Ángel Napout sobre el caso FIFAGate para considerar el pago de una fianza. Según el periodista Ken Bensinger, el dictamen será pronto.

