Normalmente los clubes están obligados a dejar a sus jugadores unirse a sus selecciones durante los periodos internacionales establecidos por la FIFA. En la ventana de septiembre habrá algunos condicionantes a esta norma en el caso de medidas de cuarentena o restricciones de viaje en los países a los que los jugadores tengan que viajar.
Los clubes no estarán obligados a liberar a sus futbolistas si “una cuarentena de al menos cinco días es obligatoria a contar desde la llegada al lugar donde está previsto jugarse el partido del equipo nacional” o sobre el lugar al que el jugador deba acudir a su regreso, según informó la FIFA en un comunicado.
La puesta en disposición del jugador tampoco será obligatoria si “existe una restricción de viaje hacia o en el regreso delos lugares implicados”.
FIFA precisó que esta adaptación temporal de la regla se aplicará solo en el caso de que las autoridades locales no hayan acordado una exención a los equipos nacionales.
La UEFA, única confederación cuyos partidos se han mantenido en septiembre, había pedido la semana pasada a sus federaciones nacionales preguntar a las autoridades respectivas sobre esta situación.
El objetivo era solicitar “corredores” para las selecciones nacionales, para que no tuvieran que someterse a medidas sanitarias como cuarentenas, argumentando que los jugadores pasan test de covid-19 de manera frecuente.