Guaraní mereció ganar desde el primer tiempo. Determinó desde el inicio la superioridad sobre Sol de América, que tuvo mejor capacidad para defender que atacar. Cuando el resultado obligó a jugar más adelante, permitió mayor apertura para que el rival ataque aprovechando la velocidad. Necesitaba el equipo de Jubero el margen para el despliegue rápido. Sin efectividad desde el trabajo colectivo con las ocasiones que Alberto Contrera y el mismo José Florentín erraron con los remates de la larga distancia que fueron al palo, cerca del mismo o que el portero desvío de un ángulo. Siempre fue protagonista.
En la iniciativa, el recurso del juego aéreo permitió romper el cero y ganar el partido con solvencia. Dos cabezazos de Florentín, uno desde un córner y elevándose entre el grupo de rivales y compañeros y otro, anticipando, ingresando solo atacando el balón. Así también anotó Fernando Fernández. Estuvo al acecho de una acción para parecía terminar por la línea de fondo porque Marcelo González, asistente del segundo y el tercero, estaba arrinconado contra el banderín. Protegió el balón con el cuerpo y en el mínimo espacio que sobraba, envío un centro para el testazo de Fernández. Un 3-0 merecido.
Comenzar el campeonato con triunfo es clave para un Aborigen que tuvo una pésima campaña en la primera parte de la temporada y que busca campeonar o en todo caso, jugar la próxima Copa Libertadores.
