
Las selecciones de Bolivia y Perú caminaban hasta entonces hacia un empate sin goles que arruinaba sus presupuestos para aproximarse, al menos, al quinto puesto de la liguilla que da derecho a jugar una repesca por el último cupo en el Mundial de 2022.
Las cosas no pintaban bien para los locales, que a los 75 minutos perdieron por expulsión a Henry Vaca. La necesidad de ganar ‘si o si’ jugaba en contra de la claridad del juego ofensivo de la Verde y la Blanquirroja.
Bolivia, la selección que orienta el venezolano César Farías, llegó a 9 puntos de 33 posibles que le permiten saltar provisionalmente del penúltimo o noveno puesto, al antepenúltimo y octavo.
Perú, en cuyo banquillo está el argentino Ricardo Gareca, quedó estacionado en el séptimo escaño con 11 unidades.
