Marcelo Pérez sorprendió a todos en el arranque. Guaraní no se había acomodado dentro del campo y la visita ya golpeaba. Pero lo que comenzó como una gran alegría, terminó siendo una verdadera pesadilla para Luqueño. Y todo eso ya en la primera parte.
Lea más: Guaraní vs. Sportivo Luqueño: resultado, resumen y goles.
Después del gol en contra, el equipo dirigido por Rodrigo López de a poco se fue imponiendo en el terreno de juego. Comenzó a aparecer esa idea de juego característica del DT charrúa. Juego corto, mucha paciencia y sacar máximo provecho de los espacios que se generan gracias a los movimientos que sus futbolistas.

El conjunto de Gustavo Florentín fue perdiendo fuerzas y el control de la pelota. La presión táctica del aurinegro complicó la intención de juego y comenzaron a aparecer las imprecisiones. El juego asociado no prosperó y las individualidades intentaron sostener al equipo.
Todos los beneficios, en un solo lugar Descubrí donde te conviene comprar hoy
Barceló puso el empate, Camacho dio vuelta el marcador y fue el momento en que se comenzó a desmoronar toda la estructura auriazul. Maldonado vio la roja directa, se acrecentaron las complicaciones, los errores defensivos y nuevamente apareció Camacho para ampliar el marcador.
Para la segunda parte, Florentín movió piezas para intentar inyectar rebeldía a su equipo, pero a los pocos minutos, la expulsión del capitán Juan Núñez terminó por liquidar toda intención y sentenciar el juego.
Con dos hombres de más, Guaraní bajó la intensidad. Manejó con calma el balón, la hizo circular para buscar por donde lastimar y tuvo un par de buenas situaciones. En unas aparecieron las buenas respuestas de Gonzalo Falcón y una que otra pierna salvadora. Al final, el Aurinegro terminó haciendo precio a un Luqueño que no encuentra el camino para salir del pozo futbolístico en el que se encuentra.
Posible cambio de entrenador
Denis Caniza, gerente deportivo de Luqueño, se mostró molesto tras la derrota frente a Guaraní y dejó en claro que un cambio en la dirección técnica está dentro de las posibilidades.
“Cuando no se dan los resultados, es analizable esa situación porque los técnicos dependen de los resultados. Luqueño es un club grande y no está pasando por el momento que todos deseamos”, indicó.
El cuatro veces mundialista añadió: “Estamos mal, no se puede decir nada. No es el puntaje que queríamos. Tenemos que ser autocríticos, preocupa el rendimiento, se tiene que mejorar. Acá no hay mañana, Luqueño es un grande”.