Culminó la ronda del primer superclásico de la Primera División de Paraguay. En el día después de la postergación del partido por falta de energía eléctrica a causa de robo de cables en las torres de Platea del Erico Galeano, Sportivo Luqueño y Guaraní regularización la ronda con luz natural: el Auriazul ganó 3-2, encadenó la segunda victoria al hilo y escala en la tabla de posiciones.
Los apagones constantes en el estadio de Deportivo Capiatá impidieron que los dirigidos por Lucas Barrios y los conducidos por Víctor Bernay puedan disputar el domingo el último encuentro de la jornada. Luego de casi dos horas de retraso y sin solución al problema, el árbitro Derlis Benítez conversó con los capitanes, el veedor del juego y decidió suspender el inicio del cotejo.
Por reglamento, el choque pudo iniciar en la mañana de este lunes: Iván Maggi adelantó a Sportivo Luqueño a los 11 minutos; Matías López emparejó a los 13′ para Guaraní. Víctor Quintana adelantó y aumentó la diferencia del Auriazul con un doblete a los 21′ y 39′; y para decorar el marcador, Gaspar Servio convirtió de penal a los 90′. A los 52′, Mariano Ramos fue expulsado en el Aborigen.
