La determinación fue bien recibida en el entorno del club, ya que Jorge Luis Rodriguez y Gustavo Benítez forman parte de la estructura de Primera División y cuentan con un fuerte vínculo histórico con la institución, lo que aporta conocimiento del plantel y del momento que atraviesa el equipo.
San Lorenzo busca así estabilidad en medio de un presente complejo, a la espera de la llegada de un nuevo DT que encamine el rumbo deportivo.
En principio era Mario Grana, el entrenador provisorio, pero por lo suscitado no se llegó a un acuerdo con el argentino.
